Hoy no se quien soy, la memoria me traiciona y solo recurre a ti aún en los momentos mas inverosímiles, extraes de mi aquello intangible, maravilloso, caotico. Siento dentro de mi esas ansias desesperantes de ti, tengo sed de ti, hambre de ti, es una necesidad apremiante que incinera a fuego lento cada uno de mis pensamientos y me convierte en reaccionario ante cada detalle de ti, ante cada esbozo de tu sonrisa, a la mas tenue mirada o la mínima insinuación de tus labios.
Paso el día entero buscando algo que pudiese aminorar el sentimiento lastimero de no estar a tu lado, de saberme amado y no encontarte cerca, y solo tu voz puede darme un pequeño aliciente, un leve respiro en esto que se asemeja a un océano de soledad y caos. Es ahora cuando me doy cuenta de que has llegado a mi vida como un aire fresco de abril, como la brisa del mar o el rocío de los campos florales, renovando todo y llenandolo de vida y alegría; de esa sustancia pura e intangible que algunos llamamos Amor.
Paso el día entero buscando algo que pudiese aminorar el sentimiento lastimero de no estar a tu lado, de saberme amado y no encontarte cerca, y solo tu voz puede darme un pequeño aliciente, un leve respiro en esto que se asemeja a un océano de soledad y caos. Es ahora cuando me doy cuenta de que has llegado a mi vida como un aire fresco de abril, como la brisa del mar o el rocío de los campos florales, renovando todo y llenandolo de vida y alegría; de esa sustancia pura e intangible que algunos llamamos Amor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario